Soy el papá de Batman

Soy el papá de Batman, y es una responsabilidad muy grande.

Al principio tuve miedo, no porque fuera Batman, eso no lo sabía cuándo supe que sería papá, saberlo de antemano hubiera sido peor, me habría aterrado más de lo que me aterró saber que sería papá, ¡Qué responsabilidad tan grande criar a otro ser humano!, no me sentía capaz. Si por esos días hubiese sabido que sería papá de un superhéroe, con seguridad jamás lo habría aceptado.

Batman fue muy astuto, supo ocultar su verdadera identidad por poco más de tres años, mientras lo hizo, supo ganarse mi amor y mi confianza. He sido feliz viéndolo crecer, decir sus primeras palabras o dar sus primeros pasos, y cuándo nos reveló su verdadera identidad, con toda naturalidad también he disfrutado sus asuntos de superhéroe: lo he visto hacer sus primeros trucos y perseguir a sus primeros villanos.

Ser papá de un superhéroe no ha sido fácil, porque Batman tiene una energía y una convicción en su misión que a veces se desborda, en especial lo siento aquellos días que parecen más tristes o en los que me siento más cansado; pero Batman, que no entiende de tristezas ni de cansancios, siempre me convence para acompañarlo a alguna de sus misiones para derrotar villanos. La verdad, es que le he cogido gusto a esas aventuras, porque logran hacerme olvidar, al menos por un momento, que el mundo ya está perdido.

Yo no sé si a Batman le va a dar la fuerza para salvar el mundo en el futuro, pero así como el llegó hace cuatro años a salvar mi mundo, con los trozos de esperanza que me quedan, procuraré hacerlo un superhéroe, feliz, consciente y tolerante para que puede enfrentarse a ese villano terrible, de la insensatez humana.

Feliz Cumpleaños Batman